viernes, 1 de junio de 2007

APUNTES ACERCA DEL CASO DE RCTV Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN CHILE

Leyendo la prensa, y a propósito de la no renovación de la licencia para salir al aire, al canal RCTV por parte del gobierno de Venezuela, me entero de las palabras de la presidenta Bachelet en Helsinki, cito: "Ustedes saben que para Chile la libertad de expresión es la regla de oro dada nuestra historia política y, por lo tanto, para nosotros el garantizar la libertad de expresión es un elemento principal". Palabras bellas pero sin asidero alguno en la realidad y que además demuestran la ignorancia de la mandataria respecto a la historia del país. Pero antes de explayarme en el caso de Chile, quisiera decir que si bien no estoy enlazado metafísicamente con el proceso que impulsa Chávez, lo observo con bastante simpatía. Personalmente, no habría cancelado la licencia a la emisora RCTV, pero entiendo los motivos políticos del gobierno Venezolano, la política tiene normas muchas veces incomprensibles para quienes no participan directamente en ella. En Venezuela existe una oposición derechista comandada por las transnacionales que se opone a Chávez porque ve que sus granjerías y sistema de explotación se desmorona.
Cuando Allende intentó, en nuestro país, instaurar un gobierno justo donde las riquezas fueran para el pueblo en su conjunto y no para un grupo de privilegiados, la reacción fue la misma que contra el gobierno de Venezuela, campaña internacional por la prensa, caricaturizaciones y satanización. La lucha entre los explotadores y explotados no es fácil ni una batalla con pétalos de rosas. Latinoamérica ha sido saqueada desde que fue invadida por los colonizadores en 1492 y no veo porque las mayorías conscientes no tengan derecho a defenderse cuando la defensa propia y la aspiración a una vida justa para todos lo requiera.
En este momento viene a mi memoria la frase de Bertolt Brecht: "Peor delito que asaltar un banco, es fundarlo". Se podrá opinar legítimamente desde muchos ángulos sobre este asunto, pero lo lamentable es que la mayoría opina sin más elementos de juicio que la información manejada por la prensa controlada por la derecha. Los chilenos son campeones mundiales para dar opiniones basadas en mitos e ignorancia, sobre todo las autoridades. Escuchan cantar el gallo y jamás saben donde. Sí me gustaría dejar claro de que si Chávez se llegara a convertir en un dictador, como dicen algunos que es, sería el primero en pedir el paredón.

Ahora, volviendo a las palabras de la presidenta Bachelet, creo necesario decir lo siguiente: Es mentira que para Chile la libertad de expresión sea una regla de oro dada nuestra historia política. Esto se demuestra con la actitud de los gobiernos de la Concertación hacia los medios de comunicación alternativos, los que han ido desapareciendo paulatinamente (Apsi, Cauce, Fortín, Análisis, etcétera). Todo el avisaje estatal va a parar a las arcas de Copesa y El Mercurio. Así que de qué garantía de libertad de expresión nos habla Bachelet. Acaso ella respetó la libertad de expresión de los deudores habitacionales cuando ordenó desalojarlos del Congreso el 21 de Mayo
¿No sabe la presidenta que nuestra historia está llena de infamias y de que Chile ha evolucionado entre golpes de estado, gobiernos déspotas y masacres?
¿Ha escuchado la presidenta sobre la República Oligárquica?
Chile nunca ha sido un ejemplo de democracia ni libertad de expresión. Y los militares jamás han tenido tradición democrática alguna. Le recuerdo, por ejemplo, que El Mercurio, La Tercera y la televisión mintieron sobre los atropellos a los derechos humanos y fueron cómplices de campañas mentirosas para encubrir violaciones, torturas, desapariciones, saqueos al patrimonio nacional y otras lindezas. De esto me nace la pregunta: ¿Sería antidemocrático quitar la licencia a estos medios de comunicación nefastos, que han contribuido a causar solamente daño al pueblo chileno?. Para pensarlo bien ¿O no?. Hay que tener cuidado al comer pescado.

En Chile, se oculta y manipula mucha información, sobre todo a través de los canales de televisión que distraen a la gente con mensajes subliminales y la mierda diaria que ponen al aire. El 85% o más de los medios de comunicación están en manos de la derecha. El dueño de Megavisión es Ricardo Claro, de Chilevisión Sebastián Piñera, de Canal 13 la Iglesia, de El Mercurio Agustín Edwards, y así suma y sigue. Entonces ¿De qué democracia nos hablan cuando critican al gobierno de Chávez? Lo que no significa que no puedan hacérsele críticas, por el contrario, criticar es necesario, pero siempre y cuando no se tenga tejado de vidrio. Otra pregunta
¿No es antidemocrático la circulación, por ejemplo, de textos del historiador Gonzalo Vial, cómplice de la dictadura pinochetista, donde miente antojadizamente, es cosa de analizar su influencia en la redacción del informe Rettig. O los libros de historia donde se habla de la heroica "Pacificación de la Araucanía". O la omisión en la prensa acerca de Pascua Lama. O la mentira histórica que instauró canal nacional en la serie donde José Miguel Carrera da una bofetada a Bernardo O'Higgins.

Sería bueno que los críticos de Chávez (cuyo derecho a serlos es absolutamente respetable), leyeran no sólo la prensa de derecha y fueran más rigurosos en el análisis. En cuanto a la presidenta, creo que necesita un buen profesor de historia .

Por Alejandro Lavquén

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